cuando la Policía Nacional se ve obligada a intervenir hay que reconocerles que no les queda más remedio. Esta vez lo hicieron ante la sede socialista de Ferraz. Bastante aguante tienen los agentes del orden recibiendo botellazos e insultos de los manifestantes. Al parecer, según algunas de las informaciones, la cosa no llegó muy lejos, pero está claro que mucho tienen que ver los partidos políticos con las convocatorias de estas plataformas. Lo estamos viendo en el caso de Vox, que como partido no se manifiesta, pero sí apoya que lo hagan sus ‘cachorros’. Así que deberían de ser más comedidos los que tienen la obligación de asegurar la convivencia. Lo mismo ocurre al otro lado, en la izquierda, con la dureza de sus manifestaciones. Quizá mucho más violentas, que destruyen mobiliario urbano y queman contenedores. En una palabra, que es todo un riesgo para los ciudadanos ese tipo de protestas violentas. Ni que decir tiene que la Policía es comedida, porque luego son pasto de las críticas de los que avivan las manifestaciones y se sientan cómodamente en el Congreso.
