el sector del mar acudió una vez más ayer a Santiago. Históricas son las marchas que atesora este colectivo en Compostela. Llegados de diversos puntos de Galicia, la Ría de Arousa volvió a tener un papel destacado en la marcha. Una marea que hizo sonar en la capital los lamentos que en la costa llevan tiempo sucediéndose. Y que ayer hicieron de esta protesta una de las más corales atendiendo a las pancartas, lemas y cánticos. Los problemas por la extracción de mejilla, la preocupación por la minería, la mortandad de especies, los pellets, el saneamiento, el medio ambiente y las dificultades que atraviesa el marisqueo, ante la pérdida de producción. Legítimas preocupaciones para las que cabe esperar la búsqueda de acciones. No se entendería de otro modo.
