El Centro Comercial Aberto A Magdalena tuvo que posponer la tarde de compras “terroríficas” del viernes por el jarreo de agua. Al final, la tregua de las nubes permitió desplegar la decoración y el “ambientillo”. Pero lo que verdaderamente da pánico es que a mediados de octubre hasta se celebre la lluvia, porque este otoño está siendo seco y caluroso. De más. Hay quien no quiere caer en el alarmismo e insiste en que estamos dentro de la normalidad. Pero cada vez son más los que contemplan con preocupación un clima que no es el que se encuadra en los límites de lo cotidiano. Mejor seguir atentos y preparados.
