La crisis energética está pasando factura no solo a los particulares, sino también a las administraciones públicas, que han tenido que habilitar nuevas partidas económicas para hacer frente a la subida del precio de la luz. Por este motivo algunos de ellos, como Vilagarcía o Cambados, decidieron tener menos horas encendidas las luces de Navidad, sobre todo por las noches para tratar de reducir el gasto sin que se resienta demasiado la estampa navideña. El asunto es que este tiempo de ajustes no afecte también al alumbrado público, ya que ahí entrarían en juego otros factores como la seguridad.
