Ahí lo tienen. Pablo Iglesias, ex miembro del Gobierno de España, repartiendo palos a diestro y siniestro. Hundido políticamente trata de influir en los círculos de lo que queda de Podemos. Ahora metido a generar información para el bien de sus intereses pide a los seguidores de su canal que le ayuden a costear el envío de un ‘corresponsal’ a cubrir el conflicto Israel-Gaza. Exactamente cree que con 50.000 euros sería más que suficiente. Es fácil ser comunista millonario vividor a golpe de puño en alto, así que imparte doctrina y ataca sin piedad a aquellos ex amigos como la ex alcaldesa Ada Colau, que dice que los diputados podemitas tienen que acatar las órdenes de la líder de Sumar, la ‘Yo, Yolanda’, si quieren cobrar las ayudas a los grupos políticos. Iglesias se marchó pero no se da ido y quiere seguir en primera línea. Él se encarga de poner fina a la futurible ministra Colau, porque Díaz sabe premiar a los que van a la ‘guerra’ en su nombre: seguir en el poder.
