Que el litoral gallego tiene las mejores playas es algo casi indiscutible, lo que atrae cada vez a más visitantes de toda España, pero hay que tener en cuenta que son también peligrosas y que las corrientes y las mareas hacen del mar un enemigo si no se sabe tratar con él. Durante todo el verano se han visto mil y un deportes acuáticos en estas aguas pero también se ha visto ya demasiadas veces a los helicópteros de salvamento teniendo que acudir a rescatar a quienes no saben donde se meten. Las banderas rojas están para algo y la precaución también, porque se está jugando con vidas, propias y ajenas.
