Las cámaras de seguridad instaladas en diferentes puntos de Vilanova de Arousa sirven, además de para las obvias razones de seguridad viaria, para tratar de identificar a las personas que cometen algún acto delictivo o vandálico. Tras el sabotaje al cartel que adorna la rotonda situada en la entrada del puente hacia A Illa, el Concello se ha apresurado a difundir las imágenes instando a la colaboración ciudadana para localizar a un hombre cubierto con una bufanda, capucha y que se desplazó hasta el lugar en bicicleta. El hecho, que consistió en pintar de negro algunas de las letras del topónimo de este municipio, ha sentado muy mal entre los vecinos, que sienten indignación porque esta persona haya deturpado el nombre de la localidad.
