La patronal de las panaderías indica que los panaderos no pueden subir más el precio de un alimento básico y habitual en los comedores gallegos. Desde la organización se estima que los despachos han subido el precio entre 5 y 10 céntimos cada barra de pan desde que comenzó esta crisis. Muchos panaderos que venden sus productos en las zonas rurales están dejando de repartir a los pueblos y aldeas. Sus habitantes, mayoritariamente personas de edad avanzada, ya están notando el desabastecimiento de este producto en algunas zonas, donde no pasan ya tantos distribuidores. Habrá que ir habituándose a que haya carestía de productos en todas partes.
