Muchos centros escolares celebraron ayer el Día Universal del Niño, una de esas jornadas especiales en las que todavía hay mucho que denunciar y de las que recurrentemente se dice que todos los días deberían dedicarse a ello. Con tal motivo, en muchos centros escolares de toda España los pequeños han ido en pijama. Es algo con lo que todos hemos soñado alguna vez, y no necesariamente de niños. Pero la explicación es cruda. Es una forma de reivindicar el derecho a crecer en el seno de una familia. Van en pijama por los que no tienen ni pijama. Son detalles que a todos nos deberían tocar la fibra.
