Un par de encuestas más y Feijóo no va a necesitar ni hacer campaña para llevarse las elecciones de calle. El último barómetro del CIS le otorga al Partido Popular otra subida en la intención de voto, hasta dejarlo a menos de dos puntos del PSOE, cuyo único consuelo es que la caída de la izquierda es responsabilidad de sus no tan amigos de Podemos, que se siguen dejando apoyos y van camino de la representación residual. Otra cosa será cuando llegue el momento de formar gobierno y necesiten rascar escaños para alcanzar la mayoría, claro. Aunque a lo mejor prospera la idea de que gobierne la lista más votada y así nos evitamos sustos de coaliciones que, en el fondo, nadie quiere. FOTO: Feijóo ya es de forma oficial la gran amenaza para los socialistas, palabra de Tezanos | EFE
