Para los festejos por el ascenso del Depor, quizá para contrarrestar tanta lágrima de alegría y el sudor de tanto saltar, el reparto de cerveza fue el más copioso que se recuerda. Para la Noite Meiga de ayer, el reparto de grifos externos también superó las expectativas de los distribuidores. No nos pregunten por qué, pero creemos que a los coruñeses les gusta la cerveza.
