La Festa do Marisco de O Grove apagó ayer los fogones que más han tenido que cocinar en los últimos años. El ambiente fue extraordinario desde el primer día y esa masiva afluencia de público hacía presagiar que la presente edición del evento gastronómico de Galicia por excelencia iba a registrar cifras por encima de lo normal. Y así ha sido. En total se han despachado 186.028 tickets que han dejado una facturación superior al millón de euros. Si en años anteriores el arroz de mariscos fue el plato más demandado por los asistentes, en esta ocasión ha sido el pulpo con casi once mil raciones vendidas. Los datos son espectaculares pero quizá lo más importante sea la imagen que ha proyectado O Grove hacia el exterior como una villa con capacidad organizativa y capaz de albergar eventos de primer nivel.
