El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volvió de la ONU con 573,5 millones menos de dinero. En dos días, anunció que España destinará más de 237 millones a salud global, 236,5 millones para la seguridad alimentaria y 100 millones para la igualdad de género. Mientras aquí busca la forma de subir impuestos, el mandatario se reúne con las grandes fortunas mundiales, como Bill Gates, JPMorgan y Carlile. En Moncloa quisieron el poner en valor la contribución de España en la búsqueda de soluciones a los desafíos del mundo. Es que el territorio se le queda pequeño al socialista.
