El mundo envejece. Según datos de la ONU, la población mayor de 65 años crece a un ritmo más rápido que el resto de segmentos poblacionales. En 2050 una de cada seis personas tendrá más de 65 años (actualmente el ratio está en 1 de cada 11) y se estima que el número de personas de 80 años o más se triplicará hasta los 426 millones. La reducción de la fertilidad y el incremento de la longevidad son factores clave en el envejecimiento mundial de la población. Desde 1950 todas las regiones han experimentado un aumento considerable en la esperanza de vida. Al aumentar la esperanza de vida al nacer, la mejora de la supervivencia de las personas mayores explica la proporción cada vez mayor en la mejora generalizada de la longevidad. Uno de los principales retos que abre este escenario es garantizar que la economía pueda cubrir las necesidades de consumo de un número creciente de personas mayores lo que a su vez podría revertir en la propia economía.
