La apuesta por los cascos históricos es una constante en los últimos años y siempre parece que ese ansiado rexurdimento está muy cerca. Ayudas para particulares, apuestas por ARIs, declaraciones de BICs y Rexurbe. Sin embargo, los resultados no es que vayan lentos es que son imperceptibles. Del medio centenar de edificios comprados por la Xunta para revitalizar el barrio portuario, tan solo uno está finiquitado. Todos están en marcha, a distintos ritmos, pero falta un empujón definitivo, para el que la Xunta reclama celeridad en los procesos administrativos. Ahora, el Concello, del mismo color, está dispuesto a dárselo.
