tras pasar toda la semana con el ceño fruncido, ayer nos despertamos con otro susto enorme en el cuerpo. Una de las peores pesadillas de un bombero es tener que enfrentarse a incendios en pisos altos. Los más veteranos recordarán aquel ‘Coloso en llamas’ de pura angustia. Sin llegar a tanto, los bomberos ferrolanos actuaron con rapidez y diligencia en una situación que obligó a desalojar –a las 4.00 de la madrugada– un edificio de 52 viviendas, 13 plantas de altura. El fuego se declaró en un sexto y poco más de una hora después, los vecinos regresaban a sus hogares. Inspiran tranquilidad.
