EL presidente de la Diputación Provincial, Valentín González Formoso, traía una bomba en las alforjas. Se encontró cómodo en el desayuno organizado por el Club de Prensa de Ferrol —no es de extrañar, los periodistas ferrolanos son buena gente— y reveló que el organismo está trabajando en la apertura de una sede física en la ciudad. Es una gran noticia, sobre todo, para los “administrados”. Y para la ciudad. El interés de estamentos oficiales y empresas privadas por Ferrol es síntoma de que hay unas enormes perspectivas de futuro. Lo hizo la Xunta y ahora lo hace la Diputación. El que no lo vea, que se gradúe.
