La directiva del San Miguel de Deiro, un modesto club de fútbol de Vilanova de Arousa, no sale de su asombro cuando al abrir el campo se encontraron con importantes daños como consecuencia de los actos vandálicos cometidos por personas que antes de irse dejaron su firma a modo de pintada. Unas siglas y unos números. La Guardia Civil investiga ahora, tras la denuncia interpuesta por el club, la autoría de estos hechos con la esperanza de que puedan identificarlos y evitar actos similares en el futuro y que entidades modestas y que realizan una gran labor social como el Deiro no se vean perjudicadas.
