el presidente del Gobierno por fin va a tener una conversación con su homólogo estadounidense que será de más duración, no se contará en segundos. Si el abordaje de Sánchez a Biden en la UE fue algo más que una sorpresa del estadounidense, cuyo semblante parecía que estaba aguantando a un vendedor de aspiradoras, y la charla informal en la cumbre de la OTAN parecía más una conversación de colegas comentando los resultados del domingo, está será más grave. Sánchez resumió los encuentros por el segundero como si hablasen de grande temas de estado, ahora es de esperar que habrá rueda de prensa de dos horas para dar un pormenorizado detalle de sus logros con el estadounidense. Lo malo es que le pilla en campaña electoral y tendrá que moderarse en sus expresiones, pero lo normal es que saque pecho de ser el primer presidente que se lo ha currado de lo lindo, hasta el punto del acoso político al octogenario mandatario de la Casa Blanca.
