La localidad de Vilanova de Arousa viajó ayer al pasado en la carretera, con una concentración de vehículos clásicos. Los coches y motos que hace unas décadas nos resultaban incluso indeferentes, por comunes en la vía pública, atraen ahora las miradas, tanto de quienes ya conocían aquellos modelos, como de las nuevas generaciones, las que no los llegaron a ver en las calles. Hay belleza más allá de los cánones que impone la modernidad de los restylings y los leasing, aquella elegancia que, por serlo, perdura a través de los años. Un concepto que puede aplicar no solo para los coches.
