
La Costa da Morte cerró la temporada estival con mejores datos que el año pasado en lo que a ocupación hotelera se refiere. Según la encuesta de coyuntura hotelera que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre los meses de julio y septiembre los establecimientos de la Costa da Morte recibieron un total de 86.634 viajeros, que se alojaron durante 158.108 noches. Estas cifras suponen un incremento de casi el 18% en cuanto a viajeros y del 14% en pernoctaciones, con respecto al verano de 2021.
Este impulso es fundamentalmente debido al turismo extranjero, que este verano ha optado por visitar la Costa da Morte en mayor medida de lo que lo hizo el año pasado. La relajación de las medidas de la pandemia, unido a la búsqueda de un destino agradable y con menos bullicio que las grandes áreas turísticas, han atraído a más foráneos. Así, entre julio y septiembre la comarca recibió a 20.869 viajeros llegados de otros países, más del doble que un año atrás. Asimismo, también han duplicado las pernoctaciones, con un total de 30.771. Todo ello se traduce en una estancia media estival de casi un día y medio en la zona.
No obstante, el turismo nacional sigue siendo el principal consumidor de la oferta de la Costa da Morte. Este verano recibió a 65.765 viajeros (un 3,3% más que en 2021) que realizaron 127.337 pernoctaciones (un 3% más). El turista español se queda más tiempo que el extranjero a disfrutar de la comarca, con una estancia media que ronda los dos días.






















