
El alcalde de Malpica, Eduardo Parga, espera que las personas que se han llevado la escultura de bronce que parecía querer saltar del faro de Punta Nariga, recapaciten y propicien que la obra vuelve a lucir en su emplazamiento original “porque era todo un emblema y un reclamo turístico más del municipio, junto con el faro con forma de barco construido por César Portela”.
Para el regidor está claro que la desaparición de la figura se ha debido a un robo, como evidencia el hecho de que fuese cortada por su base. Dado el tamaño, alrededor de metro y medio de alto, su peso considerable y el hecho de que estuviese colocada de forma inclinada como precipitándose hacia el vacío, Parga cree que en los hechos tuvieron que intervenir al menos dos o tres personas.
Aclarar estos y otros detalles, incluida la identificación de los autores, le corresponden ahora a la Guardia Civil, que ha abierto diligencias al respecto. Por lo de pronto, el Concello de Malpica ya ha notificado a Portos de Galicia lo ocurrido para que lo ponga en conocimiento de Costas del Estado, departamento al que le corresponde interponer la denuncia.
La alarma la dio una vecina que se acercó a enseñarle el faro a un familiar y se dio cuenta de que la escultura había desaparecido











