
La obra de mejora de la iluminación del campo de fútbol de Corme costó 129.000 euros y fue recepcionada en junio de 2020. Quince meses después y ante las quejas de los usuarios por los reiterados fallos del suministro, el Concello de Ponteceso se vio obligado a recurrir a un contrato menor valorado en unos 20.000 euros para subsanar las deficiencias detectadas.
Esta situación motivó múltiples reproches al titular de la alcaldía por parte de los grupos de la oposición. Así, Marta Carrillo, del PP, responsabilizó al propio García Carballido y al director de obra de lo sucedido, algo que calificó de “vergonzoso”.
La portavoz de los populares incidió en que la obra tenía garantía por cinco años, por lo que instó al regidor a obligar a la empresa a subsanar las deficiencias, recurriendo a las instancias judiciales en caso de ser necesario.
El no adscrito Daniel García Cotelo aseguró que la obra se certificó sin que hubiese toma de tierra, además de incidir en que el grupo electrógeno existente no cumple la normativa al estar dentro de una caseta en la que no se le puede hacer mantenimiento.
Su compañero de grupo Miguel González, apuntó que es esencial comprobar que todo está bien antes de recepcionar cualquier obra y que, si en este caso se hubiese hecho así, se la habrían ahorrado 20.000 euros a las arcas municipales.
Lois García Carballido, por su parte, se defendió diciendo que el Concello hizo distintos requerimientos a la empresa y al director de obra, pero que se optó por actuar sin esperar a que estuviese resuelto el tema de la reclamación relativa a la garantía, porque “había un problema de falta de seguridad y no podíamos mirar hacia otro lado”.
En el pleno, que duró más de cuatro horas, los únicos acuerdos fueron la aprobación de tres mociones de los no adscritos.
Daniel García defendió dos, una instando al Concello a personarse en el recurso presentado ante el Tribunal Supremo por la inclusión de la Fonte de Canasteves en el Catálogo de Patrimonio y, otra, sobre la actualización del Inventario Municipal de Bienes.
Miguel González presentó otra en la que instaba al alcalde a completar la ejecución de la segunda fase de los accesos al polígono de Tella por cuanto no se colocaron ni los bancos ni las jardineras que figuraban en el proyecto










