
El envejecimiento demográfico también tiene consecuencias negativas en el mercado laboral. En la Costa da Morte, por cada cien personas en edad de acceder a un puesto de trabajo hay otras 221 que están para jubilarse, lo que se traduce en un índice de recambio de población en edad activa de 221, unos datos mucho más negativos que la media autonómica, que se sitúa en 167,13. Así lo reflejan los indicadores de población relativos al pasado ejercicio que recoge el Instituto Galego de Estatística (IGE).
Este índice ha empeorado de manera progresiva desde inicios del siglo XXI. La última vez que descendió fue precisamente en el año 2000, cuando se situó en 85,6 en el conjunto de los municipios de la zona, indicador que en la actualidad prácticamente se triplica.
Por municipios, quienes lo tienen más complicado a la hora de buscar recambio a la población en edad de jubilarse son Cabana (con un índice de 381,24), Mazaricos (324,27) y Malpica (308,27). En cambio, las cifras más positivas le corresponden a Carballo (155,99), Cee (159,15) y A Laracha (197,2). Son los únicos concellos que se sitúan por debajo de la barrera de 200. Además, Carballo y Cee son los únicos que rebajan la media autonómica.







