
Como cada primer domingo de agosto Carballo honró de nuevo a San Cristovo, patrono de los automovilistas. Aunque el sábado ya hubo verbena, el domingo fue el día grande, con pasacalles y música desde primera hora, para dar paso a la misa cantada y posterior procesión de vehículos, engalanados para la ocasión.
El cura párroco, José García Gondar, fue el encargado de bendecir todo tipo de vehículos, desde turismos particulares hasta camiones de gran cilindrada, quads o motocicletas. Unos 200 vehículos participaron en la procesión motorizada bajo un sol de justicia que invitaba a buscarse una sombra. Al finalizar, hubo sesión vermú con la orquesta Trébol, que, por la noche estuvo acompañada de Impacto en la verbena.










