
La Policía Local de Carballo registró en la madrugada del viernes al sábado una destacada actividad, con tres alcoholemias positivas y otras denuncias por amenazas e insultos.
La Policía recibía a las 2.29 horas un aviso de los vecinos de la calle Fomento por la presencia de un conductor que realizaba acelerones. Una vez en el lugar, los agentes advirtieron al conductor de un Suzuki que no podía circular. Sin embargo, unos minutos más tarde fue visto en otra calle, por lo que los agentes le dieron el alto y le practicaron la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado de 0.89 y 0.83 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. El vehículo fue inmovilizado y el conductor propuesto para un juicio por los hechos.
Más tarde, a las 3.45 horas, otro conductor era interceptado en la calle Pontevedra. Se trata de un vecino de Coristanco a bordo de un Lexus y se comprobó que tenía el carné caducado. Realizada la pertinente prueba de alcoholemia, ofrecía 0.52 y 0.51 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, por lo que le fue inmovilizado el vehículo y propuesto para sanciones administrativas.
Asimismo, a las 5.49 horas, en la calle Vicente Risco, los agentes interceptaron a otro conductor, esta vez de un BMW, que dio 0,75 en la prueba de alcoholemia. También fue propuesto para sanción administrativa y el coche quedó inmovilizado.
Por otro lado, se registró de madrugada un conflicto en un establecimiento de hostelería de la calle Fomento por dos personas que insultaban y molestaban a los clientes. Finalmente, a las 10.26 horas de este sábado, en la calle Iglesia, otra persona amenazaba a la camarera y clientela de un bar. En ambos casos estas personas fueron identificadas y propuestas para sanción.











