
Un total de 53 familias de primero de ESO del IES Agra de Raíces de Cee junto con la asociación Paseniño, enviaron a la Consellería de Educación, a la Xefatura Territorial de A Coruña y a la Inspección Educativa una reclamación urgente por la situación límite con la que comienza el curso: aulas al límite de la ratio y un alto porcentaje de alumnado con necesidades sin los apoyos imprescindibles.
Las familias han expresado su enfado e indignación y han dejado claro que no aceptarán más recortes que conduzcan a la desatención del alumnado más vulnerable, con necesidades educativas (tanto NEE como NEAE) y que afecten también al resto de la clase.
Las familias quieren que el modelo inclusivo de este centro se siga manteniendo, ya que lleva 4 años funcionando con éxito, pero advierten de que, sin personal, no se sostiene. “Tras as primeiras mobilizacións recuperouse o PT retirado o curso pasado, pero con isto non nos enganan: quitan para logo volver poñer e facernos crer que solucionan algo. Este ano as necesidades triplicáronse e os recursos teñen que aumentarse de forma proporcional, non aceptamos ningunha outra alternativa”, reclaman.
Sus demandas mínimas son claras: 4 docentes de PT (Pedagogía Terapéutica), más horas de AL (Audición y Lenguaje), 2 cuidadores y refuerzo en orientación. Las familias aseguran que continuarán movilizándose con concentraciones la próxima semana y que están trabajando en red con la Federación de ANPAs, con ANPAs de la Costa da Morte y con familias de otros niveles educativos, además de mantener contactos institucionales y políticos que se suman a la defensa del derecho a la educación inclusiva.
Situación “crítica”
Además, varias familias ya han contactado con abogados para denunciar una situación insostenible que se repite año tras año, vulnerando las leyes de atención a la diversidad e incluso los derechos básicos de sus hijos.
“A situación é crítica. A miña filla empezou en 1º da E.S.O. este ano e precisa dunha PT en todo momento na aula e dunha coidadora nos traslados e recreos, e non hai persoal suficiente para iso. É unha vulneración total dos seus dereitos. As leis non se cumpren e iremos aos xulgados se fai falta”, explica una madre.









