
Sólo los edificios construidos en España a partir de 2010 cuentan con una buena eficiencia energética, lo que supone unas 950.000 viviendas, el 3,6 % del parque residencial, según un informe de la tasadora UVE Valoraciones.
Entre 1950 y 1980, sustitución de fachada
Además, los inmuebles construidos después de 1950 y hasta 1979, cuentan generalmente con estructuras de hormigón pero muchos se construyeron con cemento aluminoso, por la rapidez de fraguar, y este material con el paso del tiempo se altera químicamente, debido al calor y a la humedad, y pierde resistencia.
Por ello, según la sociedad de tasación, las viviendas que datan de en ese periodo deberían someterse a inspecciones periódicas, dado el riesgo de colapso de, al menos, parte de su estructura.
El 2,1 % son anteriores a 1950
El estudio también recoge que las viviendas más antiguas, las construidas antes de 1950, representan el 2,1 % del parque, y comparten dos características fundamentales: su fachada se diseñó en un estilo arquitectónico anterior a la estética del movimiento moderno y la estructura no suele estar hecha de hormigón armado, sino con muros de carga y acero.
El presidente de UVE Valoraciones afirma que esta es la causa por la que presentan dificultades para aumentar su aislamiento térmico, ya que no pueden ser modificadas en la fachada, sino solamente en el interior, lo que impacta en una pérdida importante de superficie de la vivienda.
El objetivo del Gobierno es rehabilitar energéticamente 1,2 millones de casas antes de 2030.