
La marea de pellets de plástico en la costa cantábrica –Galicia, Cantabria y Asturias– a consecuencia del vertido del buque Toconao, ha suscitado infinidad de reacciones sobre su impacto en la salud humana desde la política y el sector económico. Pero ¿qué nos dicen quienes realmente han hecho estudios científicos y comprobaciones?
La ciencia demostró hace décadas que el plástico que acaba en el medio ambiente, como las 26,2 toneladas de bolitas del Toconao o el que contiene o envuelve nuestros alimentos o bebidas, acaba penetrando en el cuerpo humano y, con él, los tóxicos que pueda contener.
La ciencia demostró hace décadas que el plástico que acaba en el medio ambiente penetra en el cuerpo humano y, con él, los tóxicos que pueda contener. Un informe de la Universidad de A Coruña ha identificado 14 elementos tóxicos en muestras de pellets
Un informe de la Universidad de A Coruña ha identificado hasta 14 elementos tóxicos en muestras de pellets recogidas en una playa de Muxía.
Los científicos han dividido las partículas de plástico halladas en casi todos los órganos, tejidos y membranas del cuerpo humano en dos tipos: microplásticos (de menos de 5 milímetros) y nanoplásticos (con diámetros inferiores a 0,001 milímetros).
Aunque para los ritmos del conocimiento científico el impacto del plástico en la salud es todavía un campo donde casi todo está por descubrir, estas son algunas de las evidencias clave:








