
Los restos mortales de Fidel Fernández Bello, el que fuera párroco de San Cremenzo de Pazos y San Pedro de O Allo, entre otras parroquias, ya descansan en el cementerio larachés de Vilaño, de donde era natural.
Su sepelio constituyó una masiva manifestación de duelo con presencia de numerosos feligreses y amigos del malogrado sacerdote, fallecido a los 84 años y que durante sus más de 50 años de dedicación pastoral destacó también por compromiso social.
El funeral de cuerpo presente fue oficiado por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio Barrio










