
Las intensas lluvias de los últimos días han provocado los primeros desbordamientos de ríos en la Costa da Morte. En la noche del viernes al sábado, los equipos de Protección Civil de varios municipios tuvieron que atender diversas incidencias provocadas por los desbordamientos, así como caídas de árboles y desprendimientos de tierra a causa de la escorrentía.
Vimianzo es uno de los concellos en los que más incidencias se registraron. El río que pasa por la localidad se desbordó anegando carreteras y caminos. Protección Civil trabajó toda la noche atendiendo avisos por inundaciones, limpiando viales, retirando árboles caídos y señalizando carreteras. En el lugar de Torelo el río Grande volvió a echarse fuera, como suele ocurrir cuando llueve abundantemente. Se da la circunstancia de que este río, junto con el Anllóns, todavía permanecen en la situación de prealerta por sequía declarada por la Xunta este verano.
Otro de los municipios afectados ha sido Zas. El paseo fluvial de Baio y al carballeira amanecieron anegados, aunque también hubo incidencias en Carreira, Rosende y San Martiño. Cabe destacar que el pasado jueves se acumularon 67,7 litros de agua por metro cuadrado en Zas.
En Dumbría, la cascada do Ézaro iba a tope. Precisamente, los bomberos del parque comarcal ceense tuvieron que acudir de madrugada al lugar de Ézaro debido a las inundaciones y atascos en los sumideros de varios puntos.
Las previsiones de Meteogalicia para este puente apunta a que las lluvias darán este domingo una tregua, pero regresarán el lunes.










