Las ferias de Paiosaco, Baio y Cee recuperan su esplendor
El buen tiempo contribuyó a que los feriales tuviesen mucho ambiente en este domingo

Tras la tempestad llegó la calma y ayer tercer domingo de mes, el tiempo ofreció un ligero respiro, con el cese de lluvias y con una jornada en gran parte soleada que facilitó la recuperación de las ferias de esta nueva anualidad, que hasta ahora fueron castigadas por el mal tiempo en todas sus jornadas. Este domingo hubo mercados en Paiosaco (A Laracha), Cee y Baio (Zas), de distintos comportamientos, pero en todos ellos de destacado dinamismo comercial, con mucho movimiento en las tres localidades.
Paiosaco, con un amplio recinto es una de las ferias capitales que ayer lució su vitola de excelente mercado de proximidad en el ámbito provincial, recuperando todo su esplendor, con una abundante oferta y su correspondiente demanda. En el ferial larachés dominó la huerta, de las relacionadas con los cosecheros de la zona.
Abundaban las verduras y tubérculos en la amplia plaza, con puestos de lo más variado. De las verduras, los grelos se sitúan entre 2 y 2.5 euros el manojos; nabizas a 1.50 y 2 euros, xenos de repollo y berza gallega a 1 euro; repollo a 2 euros y coliflor que oscilaba entre 4 y 5 euros. El brécol partía de los 3 euros, y las lechugas entre 0.80 y 1 euro.
Las patatas de Coristanco dominaban la oferta en cuanto a los tubérculos, con un global de más de dos toneladas en su conjunto. Precios en contención, que iban desde 0.60 a 1.50 euros, en tonalidades de piel blanca y roja y las finas a 2.5 euros. Los huevos camperos cotizaban entre los 4 y los 5 euros, y algunos llegaban hasta 6 euros. Los botes de miel, entre 9 y 12 euros, dominando la de apicultores de la zona y también de la montaña lucense de O Caurel.
Los queseros artesanos despachaban las piezas entre 7 y 12 euros, mientras que por kilo estaban entre los 9 y 10 euros. En el apartado de alubias, por su parte, se ofrecían diferentes modalidades y precios, que oscilaban entre los 7 y los 12 euros. El mercado también estaba animado para las tiendas de venta de comidas para consumir o llevar a casa, panaderías y supermercados. Por otra parte, la dinámica hostelería local ofrecía tapas y raciones de productos típicos de ferias, y destacaban un par de pulpeiras, también para consumir in situ o para llevar a casa.
Por su parte, en la localidad zasense de Baio recuperaba fuelle una de las ferias con más tradición en la zona, que en los últimos tiempos tratan de recuperar con diferentes iniciativas.
Fuentes locales detallaron de la participación de algo más de 30 puestos ambulantes en el emplazamiento de la plaza que lleva el nombre del físico local, Jorge Mira. Destacaban sectores de textil, calzado, cuero, algo de bisutería, alimentación y varios cosecheros.
La hostelería local tiene mucha aceptación en esta plaza funcionando a tope, además de la pulpeira de la mentada plaza, y la del bar Trébol. El resto de los locales hosteleros también reinaba un buen ambiente.
Por su parte, en la villa de Cee también se vivió una feria muy animada este domingo. Unos 70 puestos ambulantes ofrecían sus respectivos productos en el ámbito de la zona del Recheo, en una mañana de mucho dinamismo.







