La Costa da Morte: más de 280 kilómetros de paisajes únicos del Camiño do Litoral
La comarca es una de las que más atractivos naturales y patrimoniales ofrece a este proyecto de la Xunta

La Costa da Morte será una de las grandes protagonistas del proyecto turístico estrella de la Xunta para este año: el Camiño do Litoral. Con once de las 52 etapas del trazado que suman 280,68 kilómetros, la comarca aportará un valor único a esta ruta que unirá a toda la costa gallega, tanto por sus paisajes como por su patrimonio e historia.
Es, de hecho, un valor que ya está comprobado gracias al Camiño dos Faros, una iniciativa que, pese a la falta de impulso necesario para convertirla en el mayor atractivo turístico de la Costa da Morte, siguen haciendo todos los años cientos de personas. Ahora esas ocho etapas y 200 kilómetros que unían Malpica con Fisterra se fundirán en un proyecto mucho más ambicioso y con mayores recursos de mantenimiento y promoción que irá más allá de los propios municipios y la de la iniciativa ciudadana.
La puerta de la Costa da Morte en este Camiño do Litoral será Caión. Desde la villa larachesa partirá la etapa 19 de la ruta que recorrerá toda la costa de Carballo y el litoral oriental de Malpica. Serán 30,01 kilómetros de trayecto que pasarán por entornos de gran riqueza natural como la marisma de Baldaio o paisajísticos como las playas de Razo, As Torradas, Rías o San Miró, hasta finalizar en el propio pueblo de Malpica.
Desde el municipio malpicán partirá la siguiente etapa (la 20), que pasará por el Seaia, el cabo de Santo Hadrian, Beo y Seiruga, hasta finalizar en Barizo. En esta etapa la vista de las Sisargas será la gran protagonista ya que estarán acompañando a todos los senderistas que caminen por la costa occidental malpicana, que aún seguirá en la etapa 21 que irá hasta el faro de Punta Nariga y que de allí continuará 24,11 kilómetros hasta Corme Porto, pasando por la salvaje playa de Niñons, O Roncudo y su faro. Desde Corme hasta Laxe la etapa 22 tendrá 30,09 kilómetros.
En este punto el principal atractivo será, sin duda, el esteiro do Anllóns, además del Dolmen de Dombate. De hecho, esta es una de las pocas etapas que se desvía hacia el interior para que los senderistas puedan disfrutar la historia megalítica de la Costa da Morte. Desde allí se llegará hasta el final de la Praia de Laxe, desde donde saldrá la etapa hasta Camelle, pasando por el faro laxense, las playas de Soesto y la laguna de Traba, hasta llegar a Camelle donde la historia de Man el Alemán será la protagonista.
Una de las etapas más atractivas será la que une Camelle con Camariñas a lo largo de 25,58 kilómetros. De hecho, esta ruta ya está incluida en la lista de itinerarios recomendados por la Xunta en ‘A paisaxe de Galicia en bici’. El recorrido pasa por el faro de Cabo Vilán, “uno de los más emblemáticos de la costa gallega por el enclave donde fue construido”, según destacan desde la Xunta. En esta etapa también tienen protagonismo el Cementerio de los Ingleses, la duna rampante, el puerto de Santa Mariña, Arou y su paseo marítimo. La etapa 25 comienza precisamente en el puerto de Camariñas y finaliza en Muxía.
En este tramo, uno de los más largos del Camiño do Litoral a su paso por la Costa da Morte, destacan como principales atractivos las playas camariñanas de Area da Vila y Ligunde, el porto de Cereixo, el mirador de Furna do Sapo definido por la CMAT como “uno de los rincones más espectaculares y menos conocidos de la Costa da Morte”. Desde este mirador que está a 80 metros de altura se puede disfrutar de una vista panorámica de la desembocadura del río Grande en el Atlántico, así como de la ría de Camariñas. El santuario de A Barca, la costa de Muxía, el mirador del Monte Castro, el cabo de Touriñán y su última puesta de sol en verano y la playa de Nemiña suman mucha riqueza y valor a la etapa de 32,33 kilómetros que va hasta la playa de Lires, ya en Cee.
Desde allí hasta Fisterra la ruta atraviesa 25,42 kilómetros que pasan por Castromiñán, Buxantes, Duio, hasta llegar al faro de Fisterra y, seguir hasta acabar en el centro fisterrán. La penúltima etapa trascurrirá por el litoral (Langosteira, Sardiñeiro) y entrará en Cee por la playa de Estorde, siguiendo por la costa de Corcubión hasta el Cabo da Nasa. Allí, sentados en el conocido como banco azul de Corcubión los visitantes podrán disfrutar de las vistas de la ría, el cabo de Fisterra, la isla de Lobeira, y el Monte Pindo. Son 20,25 kilómetros de riqueza paisajística hasta acabar en el casco urbano de Cee.
La última etapa une Cee con Carnota (31,12 kilómetros), pasando por Caneliñas y su historia ballenera, la playa de Gures y, ya en Dumbría, la fervenza y el mirador do Ézaro, el Monte Pindo y la playa de Carnota. Son atractivos únicos que enriquecen como ninguna otra comarca el Camiño do Litoral, que en principio debería estar operativo este verano. Una vez pasado el período de exposición pública, la Xunta ya está preparando los trabajos de señalización de todo el trazado.








