Meirama contará en los próximos meses con su primera planta de baterías de litio
La Consellería de Medio Ambiente da luz verde ambiental al proyecto valorado en cerca de 4,2 millones de euros

Meirama dará un nuevo paso en su transformación energética con la futura instalación de su primera planta de almacenamiento mediante baterías de litio. La Consellería de Medio Ambiente ha publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el informe de impacto ambiental favorable del proyecto Bess Poza, promovido por la empresa Gobela GE, lo que permite avanzar en su tramitación tras superar uno de los principales requisitos administrativos.
La resolución autonómica concluye que la instalación es viable desde el punto de vista ambiental siempre que se cumplan las condiciones fijadas, por lo que no será necesario someterla a una evaluación ambiental ordinaria más compleja. Este paso resulta determinante, ya que abre la puerta a la obtención de las licencias definitivas de construcción y acerca el inicio de las obras en el entorno de la antigua central térmica, convertido en uno de los principales focos de desarrollo energético de Galicia.
Almacenamiento de 16,2 megavatios
La planta se ubicará en una parcela de unos 6.600 metros cuadrados situada en las proximidades de las instalaciones de la antigua térmica. De esa superficie, aproximadamente 1.800 metros cuadrados estarán ocupados directamente por los contenedores de baterías y los equipos asociados. El sistema contará con una potencia de 4 megavatios y una capacidad de almacenamiento de 16,2 megavatios hora.
Su funcionamiento se basa en un modelo de apoyo al sistema eléctrico cada vez más implantado: almacenar energía en momentos de baja demanda o cuando existe excedente de producción, especialmente de origen renovable, para liberarla posteriormente en los picos de consumo.
De este modo, la instalación contribuirá a mejorar la estabilidad de la red y a optimizar el aprovechamiento de la energía generada. La evacuación de la energía se realizará mediante una línea subterránea de unos 535 metros que conectará directamente con la subestación de Meirama. Esta solución técnica permite minimizar el impacto territorial y aprovechar las infraestructuras ya existentes en el antiguo complejo energético. El informe ambiental incide en que la ubicación elegida presenta una baja sensibilidad desde el punto de vista ambiental, al tratarse de una zona previamente transformada por usos industriales.
En este sentido, los organismos sectoriales consultados coinciden en que no se prevén afecciones significativas sobre espacios naturales protegidos, hábitats de interés comunitario ni especies sensibles. Tampoco se detectan impactos relevantes sobre el patrimonio cultural, al no existir bienes catalogados ni indicios arqueológicos en el ámbito de actuación.
En cuanto al medio hídrico, Augas de Galicia concluye que la instalación no afecta a cauces públicos ni a zonas inundables, si bien establece una serie de condiciones técnicas para garantizar la correcta gestión de las aguas pluviales y residuales. Entre las medidas recogidas en la resolución figuran la obligación de aplicar sistemas de control ambiental durante la fase de obra y explotación, así como la correcta gestión de residuos, la minimización de emisiones y la integración paisajística de la instalación. Además, se prevé un seguimiento ambiental para verificar el cumplimiento de estas condiciones.
Otro de los aspectos relevantes del expediente es que durante el periodo de información pública no se presentaron alegaciones, lo que ha contribuido a agilizar la tramitación administrativa del proyecto. La planta Bess Poza no será una actuación aislada en el entorno de Meirama. Forma parte de un conjunto de proyectos de almacenamiento energético previstos en la zona, donde también se tramita otra instalación de características similares. La concentración de estas infraestructuras responde a la estrategia de aprovechar la capacidad de evacuación de la subestación existente tras el cierre de la central térmica.
Precisamente hace pocos días el Instituto para la Transición Justa hizo propuesta de resolución provisional del primer concurso de transición justa que se ubicará en el nodo de Meirama. Se adjudicaron los 408 megavatios a Conventina Renovables, que proyecta construir una central hidroeléctrica de bombeo con una inversión cercana a los 250 millones de euros.








