La Costa da Morte se refugia en las playas para combatir la ola de calor, que remite a partir del martes
Carballo rozó este lunes máximas de 35 grados y Vimianzo registró las mínimas más altas, de 23,7 grados centígrados

La Costa da Morte sufre este lunes los efectos de la ola de calor, con temperaturas que han rozado los 35 grados de máxima, si bien la sensación térmica es de que el mercurio marca más. Vecinos y visitantes buscan alivio en las playas de la comarca, a la espera de que este martes mejore la situación considerablemente. Según informa la Xunta, este martes ya no habrá zonas en alerta roja ni naranja en Galicia.
Este lunes se está viviendo una nueva jornada de bochorno, aunque los termómetros han bajado en relación al domingo. Así, según los datos de MeteoGalicia, en Carballo las máximas han llegado a los 34,8 grados (el domingo se llegó hasta los 37). También en Zas está siendo una jornada de mucho calor, con máximas de 33,7 grados.
En cuanto al resto de la zona, la situación es más llevadera en Camariñas y Malpica, donde se han alcanzado máximas de 22.1 y 26,6 grados centígrados.
Un aspecto a tener en cuenta son las temperaturas mínimas, que están siendo excesivamente elevadas. Las mínimas más altas se han dando en Vimianzo, con 23,7 grados, con poca diferencia en comparación con las máximas, que han sido de 30,9 grados.
La situación mejorará considerablemente a partir de este martes, según la actualización de la ola de calor para los próximos días elaborada por la Xunta a partir de los datos remitidos por MeteoSalud y Meteogalicia. No habrá zonas isoclimáticas en nivel 2, naranja, ni en nivel 3, rojo.
En cuanto a la comarca, se prevé que los termómetros oscilen este martes entre los 14 y 26 grados; el miércoles, entre los 14 y 25 grados; y el jueves, entre los 14 y 23 grados, en base a los datos de Meteogalicia.
Precauciones
Desde la Xunta recuerdan que la exposición a temperaturas excesivas puede provocar problemas de salud como mareo, cansancio, debilidad, fatiga y calambres musculares, síncope, deshidratación, insolación y golpe de calor. La mayoría de las enfermedades asociadas al calor son consecuencia más o menos grave de un fallo en el sistema de termorregulación.
El calor excesivo puede alterar las funciones vitales si el cuerpo humano no es capaz de compensar sus variaciones de temperatura. Una temperatura muy elevada produce pérdida de líquidos y de electrólitos que son necesarios para el funcionamiento normal de los distintos órganos. Además, los mecanismos de termorregulación pueden verse descompensados en algunas personas con determinadas enfermedades crónicas, sometidas a ciertos tratamientos médicos y con discapacidades que limitan su autonomía.
Los principales grupos de riesgo ante los efectos del calor son: personas mayores de 65 años y menores de 4 años, sobre todo las menores de un año; personas que padecen patologías: enfermedades cardiovasculares (enfermedad cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, arteriopatía periférica), diabetes mellitus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, insuficiencia renal, enfermedad de párkinson, enfermedad de Alzheimer o patologías similares, enfermedad psiquiátrica; personas que tomen determinados fármacos: fármacos con efecto anticolinérgico, diuréticos, consumo importante de alcohol, etc.; y personas en determinadas situaciones: mayores que viven solos, personas de riesgo que viven en viviendas mal acondicionadas, personas con exceso de peso o peso excesivamente bajo, trabajadores, deportistas o aquellas que pasan varias horas en exteriores, etc.
La Consellería de Sanidade recuerda los principales consejos y recomendaciones que debe seguir la población: beber más líquidos sin esperar a tener sed, sobre todo agua y zumos de fruta ligeramente fríos; evitar bebidas calientes, alcohólicas, café, té o cola y las muy azucaradas; aumentar el consumo de ensaladas, verduras y frutas; evitar comidas copiosas; comer menos cantidad y más veces al día; mantener los alimentos en el frigorífico y vigilar siempre las medidas higiénicas; usar ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas protectoras solares, así como calzado fresco, cómodo y que transpire; permanecer en espacios ventilados o acondicionados y estar a la sombra; utilizar las habitaciones más frescas de la vivienda; durante el día bajar las persianas y abrir las ventanas, abrirlas por la noche para ventilar; evitar las actividades al aire libre en las horas de más calor y reducir la actividad física; y cuando se estacione el coche, no dejar en el interior niños, ni ancianos con las ventanas cerradas.
En el caso de sufrir agotamiento o un golpe de calor, se recomienda solicitar ayuda médica urgente llamando al 061.
Recuerde que, si tiene parientes o vecinos que vivan solos, es conveniente hacerles un seguimiento especial estos días, con el fin de comprobar que adoptan las medidas recomendadas y su estado de salud es lo habitual.










