La Costa da Morte, cerca de sufrir sequía con los ríos bajo mínimos
Los caudales están en sus registros más bajos del año, en especial los del Anllóns que está en prealerta

Los ríos de la Costa da Morte atraviesan uno de sus veranos más complicados de los últimos años. La falta de precipitaciones durante los últimos meses, unida a las elevadas temperaturas y al incremento del consumo de agua propio de esta época, ha reducido el caudal de prácticamente todos los cauces de la comarca hasta situarlos en niveles mínimos.
Los datos de la red de aforos de MeteoGalicia reflejan un descenso generalizado en los principales ríos de la zona. El río Grande vuelve a presentar sus registros más bajos del último año, con un caudal mínimo de 0,109 metros cúbicos por segundo en Zas y de 0,169 en Vimianzo. Tampoco el Castro escapa a esta tendencia y, a su paso por Cee, registra un caudal mínimo de 0,162 metros cúbicos por segundo.
La situación es un poco peor en el Anllóns, que está en prealerta por sequía. En Ponteceso, el río presenta un caudal mínimo de 1,071 metros cúbicos por segundo, mientras que en Carballo desciende hasta los 0,152, unos valores que evidencian el acusado descenso experimentado desde el inicio del verano. El Xallas ofrece una situación algo más favorable gracias a su régimen hidráulico, aunque también acusa la ausencia prolongada de lluvias. En Santa Comba el caudal mínimo alcanza los 3,166 metros cúbicos por segundo, mientras que en Mazaricos se sitúa en 1,563, registros inferiores a los habituales para estas fechas.
Ante esta situación, los concellos afectados por la prealerta en la cuenca del Anllóns han intensificado los llamamientos a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua potable y evitar consumos innecesarios.
Entre las recomendaciones figuran limitar el riego de jardines, evitar el llenado de piscinas y reducir todos aquellos usos que no sean imprescindibles con el objetivo de preservar las reservas si la sequía se prolonga. En Muxía las medidas ya han ido un paso más allá. El Concello ha prohibido el baldeo de calles y el llenado de piscinas con agua de la red municipal para garantizar el abastecimiento.
Las previsiones meteorológicas tampoco invitan al optimismo. A medio plazo no se esperan precipitaciones abundantes en la Costa da Morte. que permitan recuperar de forma significativa los caudales y alivien la situación.












