El Berro Seco resonó como nunca en la romería de San Fins do Castro
Multitudinaria celebración en Cabana de Bergantiños este sábado

La romería de San Fins do Castro, Festa de Interese Turístico, en la parroquia cabanesa de Cesullas, es una cita obligada cada 1 de agosto, tanto para los vecinos de la comarca como para otros de lugares más lejanos y vecinos que viven fuera, pero regresan siempre por estas fechas. Este año al coincidir a sábado la cita era doblemente obligada y el lugar se convirtió en un hervidero de gente desde bien temprano. La fiesta más multitudinaria de los últimos años, según reconocían algunos asistentes asiduos.
Las mesas y bancos colocados por la comisión de fiestas, con capacidad para más de 1.200 personas, se quedaron cortos para cubrir toda la demanda, por lo que fueron muchos los que improvisaron sus meriendas campestres en el suelo, en este paraje inconfundible. Durante toda la mañana ya hubo mucha gente en las misas rezadas, con un abarrote en la solemne, seguida de la tradicional procesión.
El Berro Seco, seña de identidad de la fiesta, resonó como nunca al unísono de la multitud, dirigido por el párroco Liller Alexandre. Un estallido de júbilo al grito de “oooouuuu”, que retumbó en la carballeira de San Fins. La quema del Santo da Pólvora volvió a dejar la imagen de la rueda de fuegos de artificio que gira y gira sin parar, además del himno a San Fins interpretado por la Banda de Música Eduardo Pondal. El presidente de la comisión de fiestas, Manuel Gil, subió al escenario para arrancar la celebración tan esperada.
En la fuente milagreira del entorno también hubo momentos de cola para cumplir con las ofrendas de los fieles. La sesión vermú estuvo animada por la orquesta Los Españoles, que por la noche estuvo acompañada de Horizon The Show. Por la tarde amenizaron las meriendas los grupos Maruxía, Os Enxebres y Os Farrapos. La fiesta continúa el domingo, en honor a Os Remedios, con misa solemne a las 13.00, sesión vermú y verbena.












