Jorge Mira | “Un eclipse total es una carambola que pasa una sola vez en la vida”
El físico, catedrático y divulgador científico baiés es una de las figuras más implicadas en la divulgación del eclipse solar del próximo 12 de agosto

El físico y catedrático de la USC Jorge Mira (Zas, 1968) es uno de los divulgadores científicos más reconocidos de Galicia. Como vicepresidente del Consello da Cultura Galega coordinó el informe institucional sobre el eclipse del 12 de agosto y durante los últimos meses ha impartido conferencias por toda la comunidad para explicar la excepcionalidad del fenómeno, sus implicaciones logísticas y, especialmente, las medidas necesarias para observarlo sin poner en riesgo la vista.
¿Qué hace tan especial este eclipse del 12 de agosto y por qué se considera un acontecimiento histórico?
Es un fenómeno astronómico que ocurre una vez en la vida de una persona y, en muchos casos, nunca. Los anteriores eclipses totales que pasaron por esta zona fueron los de 1905 y 1912, y el próximo no llegará hasta 2180. La coincidencia necesaria para que la Luna se coloque exactamente delante del Sol y cubra su disco es una carambola muy difícil de producir. Por eso es tan excepcional.
¿Mantiene todavía un valor científico o su importancia es principalmente divulgativa?
Históricamente, los eclipses ayudaron muchísimo al avance de la ciencia. Los grandes descubrimientos vinculados a ellos ya se realizaron, pero todavía permiten desarrollar pequeños experimentos. Se estudia, por ejemplo, cómo cambia la dinámica atmosférica cuando cae de forma brusca la potencia solar. Incluso hay grupos vinculados a la NASA que seguirán este eclipse desde Islandia hasta España para analizar esos efectos.
¿Por qué la Costa da Morte ocupa una posición tan privilegiada para observar el eclipse?
En esta zona se produce el último atardecer de la España peninsular y, a partir del 18 de agosto, también el último de la Europa continental hasta el 19 de septiembre. Además, aquí el Sol estará más alto que en otros puntos del país durante el eclipse. Eso facilitará una observación más limpia que en lugares situados más al este, donde estará muy pegado al horizonte. Si el cielo está despejado, contemplaremos el fenómeno sobre la línea del océano, con un escenario extraordinario.
La coincidencia necesaria para que la Luna se coloque exactamente delante del Sol y cubra su disco es una carambola muy difícil de producir. Por eso es tan excepcional
¿Cómo se podrá observar el eclipse en las diferentes zonas de la comarca? ¿Habrá alguna diferencia?
Sí. La línea que separa la totalidad de la parcialidad atraviesa la comarca de Bergantiños y pasa entre la ría de Corme y Laxe. El 12 de agosto veremos algo tan excepcional como que en Corme será de noche durante la totalidad, mientras que en Laxe, aunque la ocultación llegará aproximadamente al 99,9%, seguirá siendo de día. En el sur, Cabo Touriñán, Fisterra y el Monte Pindo quedarán en la zona de eclipse parcial. Tendrán una ocultación enorme, pero no total. La zona norte de la Costa da Morte sí estará dentro de la franja de totalidad: Ponteceso, Malpica, Carballo, Coristanco, A Laracha, buena parte de Cabana y una pequeña zona de Zas.
—¿Cuáles serán los mejores lugares para contemplarlo?
Cuanto más al norte nos desplacemos, más durará la totalidad. Caión será probablemente el mejor punto del territorio de la Costa da Morte, con algo más de un minuto. En el cabo de San Adrián, en Malpica, durará alrededor de 50 segundos. También serán muy buenas las playas de Razo y Baldaio, siempre que no aparezca la típica niebla costera. Si hay niebla en el litoral, la recomendación sería desplazarse hacia el interior de A Laracha, Carballo o Coristanco. Habrá que adaptar la decisión a la meteorología de ese día, pero a tantos días vista resulta muy arriesgado hacer una previsión precisa.
En Corme será de noche durante la totalidad, mientras que en Laxe, aunque la ocultación llegará aproximadamente al 99,9%, seguirá siendo de día
¿Qué fenómenos podrán observarse durante la totalidad del eclipse en el cielo?
Lo más llamativo será la corona solar. Cuando la Luna cubra completamente el disco del Sol aparecerá una bola negra, muy oscura, rodeada por una especie de melena fantasmal. Es algo que no se puede ver en condiciones normales. También se harán visibles estrellas y, con suerte, alguna perseida, porque esa noche coincide con la lluvia de estrellas. Justo antes de la totalidad podremos observar el anillo de diamante y las perlas de Baily. Estas últimas se producen cuando la luz solar atraviesa los valles y relieves de la superficie lunar, creando pequeños puntos luminosos.
Ha insistido especialmente en los riesgos para la salud ocular. ¿Qué es lo que más le preocupa?
Habrá millones de personas mirando hacia arriba y no todas serán suficientemente cuidadosas. El riesgo de sufrir una quemadura irreversible en la retina es muy grave, especialmente en los niños. La retina no duele, de modo que el daño puede producirse sin que la persona se dé cuenta. Aunque solo quede visible un 1% del Sol, su luz equivale aproximadamente a la de 4.000 lunas llenas. Puede dejar una lesión permanente en el centro de la visión, impedir reconocer caras o dificultar la lectura. Como siempre digo, el eclipse debe grabarse en la memoria, pero no en la retina.
¿Cómo deben utilizarse las gafas de protección?
Hay que mantenerlas puestas mientras quede cualquier porción del Sol visible. Solo pueden retirarse cuando el disco esté completamente oculto. En ese momento no se verá nada a través de ellas y sabremos que ha comenzado la totalidad. Pero es imprescindible conocer cuánto dura en el lugar donde estamos y volver a colocarlas antes de que reaparezca el primer fragmento del Sol. Puede ser útil poner una alarma o seguir las indicaciones de una actividad organizada. Hay que utilizar exclusivamente gafas homologadas y nunca métodos caseros.
El eclipse será un espaldarazo muy importante para consolidar la Costa da Morte como destino de experiencias astronómicas
¿Puede este acontecimiento despertar vocaciones científicas?
Sí. Toda la divulgación y el movimiento generado alrededor del eclipse pueden despertar la curiosidad de muchos niños y jóvenes. Será una oportunidad única para acercar la astronomía a la sociedad, pero siempre poniendo la seguridad por delante.
¿Qué impacto puede tener para la Costa da Morte el eclipse?
Será un espaldarazo muy importante para consolidar la Costa da Morte como destino de experiencias astronómicas. Yo impulsé su certificación como destino Starlight y fue un proceso complejo, porque al principio muchos responsables municipales ni siquiera sabían qué significaba. Ahora los 17 concellos integrados en el territorio CMAT han asumido la iniciativa como propia. El eclipse puede reforzar esa proyección turística y científica, pero también debe servir para recordar que el cielo nocturno es un recurso frágil.
¿Qué le gustaría que recordaran quienes vivan este eclipse desde la Costa da Morte?
Me gustaría que fueran conscientes de la enorme carambola que han tenido la suerte de presenciar. También que ese momento sirviese para recordar que vivimos en una bolita muy pequeña en medio del universo y que todos compartimos su superficie. Somos muchos viviendo en un espacio reducido, así que deberíamos aprender a llevarnos bien y agradecer que habitamos un planeta maravilloso, misterioso y que tenemos la obligación de conservar.











