La Kennebec de Coristanco peleará en Xinzo con otras ocho variedades por ser elegida como la mejor patata de España
La organización de la II Cata Nacional corre a cargo de la Asociación de Pueblos Productores, de la que forma parte el municipio bergantiñán

Coristanco será uno de los municipio españoles productores de patata que participen en la II Cata Nacional de Patacas que se va a celebrar el domingo día 4 de septiembre en Xinzo de Limia (Ourense), en el marco de la feria Alimagro.
El municipio bergantiñán estará representado por la variedad Kennebec, una patata estrechamente vinculada a la producción agrícola de A Coruña y que llevará a la cita ourensana el sabor y la identidad de un territorio donde el cultivo de la patata forma parte de su tradición y de la actividad de numerosas explotaciones agrícolas.
La cata nacional reunirá en esta segunda edición a nueve variedades procedentes de diferentes territorios productores de España, con el objetivo de mostrar la diversidad de patatas que se cultivan en el país y reivindicar el papel de los municipios rurales que mantienen vivo este cultivo.
La cita, organizada por la Asociación de Pueblos Productores de Patata, pretende convertir la patata en protagonista desde una perspectiva territorial, gastronómica y agrícola, poniendo rostro a los pueblos que producen y trabajan este cultivo.
Peculiaridades del concurso y participantes
La II Cata Nacional de Patatas se celebrará a las 19.00 horas y contará con un formato basado en la degustación anónima.
Las nueve variedades participantes se presentarán sin identificar su procedencia, de forma que los sumilleres puedan valorar sus calidades sin condicionantes previos.
Las patatas se degustarán en tres elaboraciones diferentes: fritura, cocción y tortilla de patata.
El formato permitirá comprobar como se comporta cada variedad ante distintas preparaciones y analizar aspectos como la textura, el sabor y sus calidades culinarias.
Junto a esta variedad participarán las variedades Spunta, de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz); Soprano de Cartagena (Murcia); Alegría, de Medina del Campo (Valladolid); Donata, de Xinzo de Limia (Ourense); Captiva, de La Rinconada (Sevilla); Agria, de Vilar del Barrio (Ourense); Monalisa, propuesta por la cooperativa Udapa (País Vasco); y Soprano, de Villamanrique de Tajo (Madrid).
La importancia de la unión
Más allá del resultado de la cata, la participación de Coristanco permite reivindicar el papel de los pueblos productores como origen de la patata que llega a los consumidores.
La Asociación de Pueblos Productores de Patata nació con el propósito de unir a municipios de diferentes territorios para defender los intereses de un cultivo estratégico para buena parte del medio rural.
Bajo el lema la unión hace la fuerza", la entidad apuesta por compartir experiencias, promocionar la cultura gastronómica de la patata, favorecer nuevas oportunidades comerciales y fortalecer la relación entre productores, industria y consumidores.
La segunda edición de la cata nacional amplía además su representación territorial con la incorporación del País Vasco y la comunidad de Madrid como pueblos invitados, avanzando en el objetivo de sumar progresivamente nuevas zonas productoras.
La problemática canaria
La organización mantiene asimismo su reivindicación ante la ausencia de las variedades procedentes de Canarias, cuya participación física continúa condicionada por la normativa fitosanitaria que impide el movimiento de patata entre las islas y la Península.
Las variedades de los Vales, Gran Canaria y Teguise no podrán estar presentes físicamente en esta edición.
La Asociación confía en que esta situación pueda resolverse en futuras convocatorias y que las variedades canarias puedan incorporarse a una cata que aspira a convertirse en un punto de encuentro de los principales territorios productores de patata de España.












