La delegación de Roiser parte el sábado para Bilbao para pelear por la "estrella de oro"
La panadería coristanquesa ha quedado entre las tres mejores de España en el concurso 50 Panader@s TOP

Cuarenta y dos años después de su fundación (1984), la panadería Roiser de Coristanco podría ser reconocida el próximo lunes como la mejor de España.
De momento ya está entre las tres mejores del país, según acredita la edición de este año del concurso 50 Panader@s TOP de España, que entre el domingo y el lunes va a vivir su gran final en el Bilbao Global Bakery Forum.
Hasta allí se desplazarán representantes de las tres panaderías que obtuvieron mayor respaldo por parte de un jurado especializado. Las tres tendrán que volver a elaborar, esta vez in situ, la hogaza y la barra de pan con las que concurrieron al certamen.
El resultado final decidirá quién se lleva la codiciada estrella de Oro y quienes tienen que conformarse con las de Plata y Bronce.
Quedar en el Top 50 de las panadería españolas solo está al alcance de los elegidos y mucho más ocupar las tres primeras plazas, pero una vez que han conseguido llegar hasta aquí, en Roiser no se conforman y anuncian que va a hacer todo lo posible por ganar el prestigioso concurso.
Una representación de la firma encabezada por la dueña del negocio, Victoria Porteiro; su padre, Manuel Porteiro Varela; y el jefe de obrador, José Manuel Porteiro, que a pesar de la coincidencia del apellido no tiene parentesco alguno con la familia que regenta la panadería, partirán este sábado rumbo a Bilbao, acompañados por algunos familiares, entre ellos el marido y uno de los dos hijos de Victoria.
A mi padre no solo le debemos todo el trabajo que viene de atrás, sino que además es quien mejor conoce las masas, por eso viaja a Bilbao para asesorarnos
Aunque su padre ya no ejerce como panadero, su presencia en la fase final del certamen está más que justificada, en opinión de su hija: "A él no solo le debemos todo el trabajo que viene de atrás, sino que además es quien mejor conoce las masas y nadie mejor que él para aconsejarnos si hay que bajar o subir el fermento".
La delegación de Roiser llevará con ella su preciada masa madre para tratarla con el máximo mimo posible. "La masa hay que cuidarla diariamente", dice Victoria, a la vez que anticipa el plan de trabajo del fin de semana: "El domingo tocará refrescar la masa y dejar el fermento a la temperatura adecuada. También tendremos que acondicionar el obrador y pesar los ingredientes, entre otras tareas".
El lunes llegará el momento de la puesta en escena. "Haremos todo el proceso de elaboración del pan de un tirón, tal y como se hacía antiguamente y como seguimos haciendo. El de los panaderos es un trabajo eminentemente nocturno y en Roiser solemos empezar a las 2 de la madrugada", explica.
En Bilbao, de ser posible, tratarán de ajustarse lo máximo posible a su horario habitual de trabajo.
El mollete que volverán a elaborar es una variante de pan gallego con harina de trigo 'Caaveiro' molida en el Muíño do Quinto de Carballo. El resultado final deberá ser una hogaza con corteza gruesa y crujiente y una miga esponjosa y alveolada.
También tendrán que elaborar una barra con una fermentación más corta de lo habitual.












