Ponteceso recupera por fin la capacidad inversora tras años de endeudamiento
El pleno aprobó este miércoles los presupuestos para 2026 que ascienden a 6,68 millones de euros

Tras un mandato de restricciones condicionado por el endeudamiento bancario y con los proveedores, Ponteceso comienza la última fase del actual periodo corporativo con una recuperación de la capacidad inversora gracias a la amortización de la deuda municipal. Así lo destacó este miércoles el gobierno municipal en el pleno en el que se aprobaron los presupuestos para 2026 –con los votos de PP, Partido Galego y Adiante por Ponteceso–, que ascienden a 6,68 millones de euros y que sitúa la inversión real en 916.960 euros, el 13,72% del total de las cuentas.
La principal clave política y económica del presupuesto pontecesán está precisamente en ese cambio de escenario financiero. Según recoge la memoria, el Concello logró amortizar en el ejercicio anterior la deuda financiera bancaria y, para este año, reduce de forma notable la carga vinculada al PAI y a los intereses, que pasa de 311.462 euros en 2025 a 151.184 euros en 2026.
Esa menor presión permite liberar recursos que hasta ahora se absorbían en pasivos financieros y reorientarlos hacia actuaciones en el municipio. Según afirmó el ejecutivo local, el objetivo sigue siendo “buscar débeda 0” para ganar margen de maniobra, consolidar la estabilidad de las cuentas y poder seguir reforzando tanto el gasto social como la mejora de infraestructuras. Ese nuevo margen se traduce, sobre todo, en una batería de actuaciones repartidas entre el rural, el núcleo urbano y el litoral.
Una de las principales inversiones se realizará en Lestimoño, donde el Concello retiene una partida de 331.209 euros para la senda pendiente, con la previsión de que pueda licitarse este mismo año. En esa misma parroquia se incluye además la compra, por 4.040 euros, de la parcela destinada al futuro aparcamiento y campo de la fiesta, así como una inversión de 50.000 euros para la mejora del acceso a Carballido. El gobierno local presenta estas tres actuaciones como una forma de saldar “unha débeda histórica” con ese entorno.
En Bardaio, se prevé una inversión de 138.763 euros en abastecimiento. También se reserva una partida de inversiones para Pazos, con 54.148 euros destinados a la segunda parte del convenio de la senda, y para Brantuas, donde se consignan 40.000 euros adicionales para completar la modificación presupuestaria del saneamiento de Brantuas de Abaixo, afectado por la revisión de precios de la obra.
En Corme Porto se concentran igualmente varias partidas significativas. El Concello contempla la compra de una propiedad por 152.477 euros con el objetivo de resolver un problema histórico de acceso a la zona de la Praza da Ribeira y a las instalaciones portuarias. A ello se suman 43.472 euros vinculados al convenio con Augas de Galicia para la rúa Voluntariado y otros 6.072 euros más para el modificado del proyecto de la rúa Xeneral Mourelle, en Campiño. El capítulo de inversiones se completa con una aportación de 17.176 euros al Fondo de Compensación Medioambiental para adquirir un camión de obras y servicios. La operación tendrá un coste total de 50.951 euros y busca renovar un vehículo que arrastra averías continuas y genera gastos de mantenimiento recurrentes.
Como es habitual, el mayor volumen de gasto se concentra en bienes corrientes y servicios, con 3.073.039 euros, seguido del personal, con 2.396.591 euros. Las transferencias corrientes ascienden a 142.470 euros y los gastos financieros se quedan en 29.000 euros. En el apartado de ingresos, la principal fuente de financiación continúa siendo la de transferencias corrientes, con 3.625.963 euros.
A continuación figuran los impuestos directos, con 1.610.246 euros; las tasas, precios públicos y otros ingresos, con 556.600 euros; los ingresos patrimoniales, con 399.794; las transferencias de capital, con 290.542; y los impuestos indirectos, con 201.000 euros. El ejecutivo local también incide en la continuidad de políticas ya iniciadas, especialmente en el ámbito social.
El gobierno local defiende que mantendrá la apuesta por el Servizo de Axuda no Fogar, las actividades para mayores, la ampliación de plazas y recursos para las casas do maior y la continuidad del servicio de madrugadores, concebido como una herramienta de conciliación y fijación de población. En paralelo, anuncia respaldo al comercio local mediante nuevas campañas de dinamización y más plazas de aparcamiento y zonas azules.







