Dos jubilados de Ponteceso pedalean contra el cáncer por las distintas rutas jacobeas
Ambos protagonizaron una nueva edición de la campaña 1 kilómetro=1 euro y acabaron entregando a la junta cabanesa de la AECC un total de 1.907 euros

Alberto Castro Lamas y Jesús García García acaban de recorrer en bicicleta el Camiño Primitivo por una noble causa: recaudar fondos para combatir el cáncer. Desde hace cinco años ambos jubilados son los alma mater de la campaña ‘Pedaladas Solidarias 1 km=1 euro’.
Los esforzados ciclistas fueron recibidos el domingo en el local social de la asociación A Fonte de Fornelos (Zas) como si de los mismísimos Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard se tratase.
Los dos venían de recorrer en una semana los 382 kilómetros que separan Oviedo de la citada localidad zasense, con el fin de ayudar a recaudar fondos para la lucha contra el cáncer.
La causa bautizada como ‘Pedaladas Solidarias 1 kilómetro=1 euro’ surgió hace seis años, coincidiendo precisamente con la jubilación de estos dos amigos que comparten afición por el deporte de la bicicleta y llevan saliendo a rodar juntos desde jóvenes.
Fue así como, en colaboración con colectivos como Campo do Río, de Anllóns (Ponteceso) y la Junta Local de la AECC de Cabana-- a los que poco después se sumó la A.C. Nosa Señora do Faro (Brantuas-Ponteceso)-- se acabó dando forma a la iniciativa solidaria.
En 2021, Alberto y Jesús escogieron el Camiño francés; en 2022 salieron de Sevilla (Ruta de la Plata); en 2023 optaron por el Camiño portugués por la costa desde Lisboa; y en 2024 partieron de Irún (Camiño do Norte).
En todos los casos, el reto era el mismo: recaudar como mínimo tanto dinero como kilómetros recorridos sumen entre los dos ciclistas.
Para ello, antes de la salida se buscan patrocinadores y en los locales sociales de las entidades colaboradoras se distribuyen huchas para que los vecinos puedan hacer sus aportaciones. Los propios ciclistas van recaudando asimismo donativos por el camino.
En esta ocasión había que reunir como mínimo 764 euros, cifra que sale de multiplicar por dos los 382 kilómetros que separan Oviedo de Fornelos. Este año colaboró en la iniciativa otra entidad más, la AVV A Fonte.
Tal y como ocurrió en ediciones precedentes, los promotores salieron airosos una vez más y acabaron entregando a la junta cabanesa de la AECC un total de 1.907 euros en el multitudinario acto de recepción del domingo, al que asistieron también los alcaldes de Zas, Cabana y Ponteceso.
Alberto Castro reconoce precisamente que tanto la salida como la llegada “fueron dos momentos muy bonitos". "En Oviedo estuvimos arropados por miembros de la junta local de la AECC de Asturias, que no solo nos dieron las gracias y muchos ánimos, sino que también nos hicieron un pasillo y el simbólico corte de la cinta”, explica.
Sobre el recibimiento del domingo señala: “Fue entrañable, al punto de que tantas muestras de cariño nos dejaron tocados emocionalmente”.
En cuanto a las vicisitudes vividas, apunta que “fue, sin duda, el año que más sufrimos”. Lo achaca sobre todo a que no pudieron entrenar como les gustaría por unas molestias estomacales que, “curiosamente, nos afectaron a los dos”.
Alude también otro par de condicionantes: “Es indudable que los años no pasan en balde, sin obviar que el recorrido asturiano era muy complicado, por la orografía y el estado poco cuidado y muy pedrogoso de los caminos”.
En esos momento difíciles los apoyos recibidos a través de las redes sociales, en las que ellos iban colgando las vivencias del Camino, “fueron un importante estímulo para nosotros porque la gente no paraba de darnos ánimos”.
Una vecina de Santa Comba fue más allá en las redes y les invitó a comer en un restaurante, promesa que cumplió el domingo cuando ellos se dirigían a Zas.
Tanto Alberto como Jesús ya piensan en el recorrido del próximo año, que podría ser la ruta jacobea que parte de Levante: “Mientras el cuerpo aguante queremos seguir apoyando esta causa tan bonita", concluye.













