Un gran carballo de seis metros preside ya el parque infantil de la Praza do Outeiro
El alcalde Daniel Pérez visitó los trabajos de remodelación integral que se están ejecutando

Un gran carballo de seis metros preside ya el parque infantil de la Praza do Outeiro, actualmente en su fase final de remodelación. La estructura, que está casi terminada, fue visitada por el alcalde Daniel Pérez y los concejales de Servizos, Miguel Vales, y de Obras, Luis Lamas, quienes comprobaron de primera mano el avance de los trabajos.
El nuevo espacio de juegos se convertirá en una de las áreas infantiles más singulares del municipio, concebido como un entorno lúdico y simbólico que refuerza la identidad de Carballo. El gran carballo, diseñado para acoger simultáneamente a una veintena de niños y niñas de entre cuatro y catorce años, está formado por una copa compuesta de ocho poliedros interconectados que albergan diferentes zonas de juego: espacios de reunión, paneles lúdicos, estructuras de escalada, pasadizos y un tobogán-túnel de 3,75 metros de altura.
La estructura, íntegramente fabricada en madera, contará con iluminación nocturna, siguiendo la línea estética del parque temático del trolebús del Rego da Balsa, inaugurado con gran éxito semanas atrás. Al igual que aquel proyecto, esta nueva instalación busca fomentar el juego activo, la convivencia y la creatividad infantil, integrando la diversión con el entorno urbano.
El proyecto incorpora materiales naturales y un diseño que evoca un bosque en miniatura, donde los niños podrán trepar, balancearse y explorar de forma segura. Con este enfoque, el Concello pretende dotar la zona de un equipamiento de gran capacidad y atractivo visual, al tiempo que revaloriza el espacio público de la plaza. El nuevo parque se complementará con los dos carballos naturales que ya crecen en la Praza do Outeiro, creando una continuidad visual y simbólica entre la naturaleza y la estructura lúdica.
De este modo, el carballo —árbol que da nombre al municipio— volverá a situarse en el centro de la vida social y familiar de la villa, como emblema de arraigo y renovación. Desde el Concello esperan que esta actuación tenga tan buena receptividad como la que tuvo el de Rego da Balsa, que abrió hace unas semanas con una imagen y juegos completamente renovados en homenaje al trolebús.
Tras las obras en el parque de la Praza do Outeiro seguirán las de O Chorís. Este importante barrio carballés verá ampliado su equipamiento infantil con un enfoque temático centrado en el agua, en consonancia con los depósitos que caracterizan el barrio. El elemento principal en este parque será una torre que representa el depósito de agua más grande de la zona. Esta estructura, con una altura mínima de casi nueve metros, estará diseñada para usuarios de entre 4 y 14 años, permitiendo que al menos 28 niños puedan jugar simultáneamente.










