Carballo sumará más de 600 hogares al plan de gestión de los biorresiduos
Se tratará de implicar a otro medio millar de familias del casco urbano y a un centenar del rural

El Concello de Carballo llevará a cabo en los próximos meses una ampliación de la gestión de los residuos orgánicos a más de 600 hogares del municipio. En la actualidad está en marcha la contratación de esta mejora en el sistema de gestión que tiene dos lotes por un importe de poco más de 48.000 euros.
Según explica el Concello, tras el éxito generalizado en la implantación de la fracción orgánica en la gestión de residuos de competencia municipal, se ha constatado la necesidad de ampliar y reforzar los sistemas de gestión de este tipo de desechos.
Así, este nuevo proyecto busca continuar con el plan de compostaje ‘in situ’ implementado hace ya diez años, ofreciendo soluciones tanto para el casco urbano como para el rural. Por un lado, se reforzará la recogida de biorresiduos en el casco urbano con 500 cubos y 5.000 bolsas compostables de uso doméstico.
Además, se instalarán 50 contenedores marrones para la vía pública y se proporcionarán 480 bolsas y fundas compostables destinadas a grandes generadores de residuos, como restaurantes y supermercados. Por otro lado, en el rural, en donde ya hay unos 1.200 composteros, se instalarán otro centenar (105) más junto con todo el material necesario para generar compost.
Temos que facer fincapé na separación da materia orgánica non só polo impacto no medio ambiente, senón porque todo o que separemos mellorará a factura que ten que pagar o Concello
Según explicó el concejal de Medio Ambiente, Miguel Vales, todo esto se complementará con una intensa campaña de difusión y concienciación sobre la necesidad de aumentar la recogida selectiva de residuos. “Temos que facer fincapé na separación da materia orgánica non só polo impacto no medio ambiente, senón porque todo o que separemos mellorará a factura que ten que pagar o Concello pola xestión dos residuos e que se asume coas taxas”.
En este sentido, recordó que la gestión de la bolsa marrón (biorresiduos) cuesta la mitad que los residuos que se depositan en el colector verde.
Margen de mejora
Si bien se ha avanzado mucho al respecto –en la zona urbana hay más de 1.500 participantes y 1.121 familias en el rural–, aún queda un amplio margen de mejora. Así lo reveló una auditoría que realizó hace unos meses el Concello dentro del proceso de elaboración del plan municipal de gestión de residuos que está en marcha.
Uno de los datos que destacó en la muestra realizada, es que en la inspección de los colectores se registraron 141 incidencias relacionadas con el mal uso del contenedor verde. En concreto, según adelantó Vales, se detectó que el 57% de los particulares y el 43% de los grandes productores de la muestra depositaron residuos orgánicos de forma inadecuada. “Hai moita marxe para a mellora, por iso a razón desta liña que estamos a contratar”, indica el concejal.
Una parte fundamental en mejorar de la ratio de selección la tendrán los grandes productores de biorresiduos (supermercados y hostelería). De hecho, en el pliego se establece que la empresa adjudicataria “estará obrigada a realizar un mínimo de 320 visitas de presentación e información sobre este proxecto, a grandes produtores que estean implantados no noso concello”.
Al respecto, comenta Vales que se debe hacer “un esforzo por integralos e mellorar as cocientes de separación. Boa parte deles están a facer a separación de forma correcta mentres a outros lles custa un pouco máis. Hai algúns que, de feito, non saben que non deben deposita os residuos orgánicos na bolsa negra”. No obstante, poco a poco cada vez más grandes productores se dan de alta en la iniciativa.
En la última campaña que realizó el Concello se dieron de alta 33 establecimientos, a los que se les proporcionaron colectores de 40 litros, y Vales espera que progresivamente se impliquen más. Destaca, asimismo, que todos los grandes supermercados forma parte de la recogida selectiva de biorresiduos. La ampliación de la gestión de los orgánicos es también un paso más en el plan municipal de gestión que prepara el Concello.
El plan aún está en fase de revisión. Ya se hizo el diagnóstico de la situación actual –del que forma parte la auditoría ya mencionada– y se está trabajando en estudiar los indicadores y en “expor as medidas para chegar aos obxectivos que marca a lei”, explicó Vales.











