Herido grave un joven carballés que se subió a la fuente de la plaza coruñesa de Azcárraga
La estatua, que data de 1870, se desplomó con el peso de la persona, que se dañó en un pie y en la cabeza

“Fue por hacer la gracia”, comentó una vecina. Y es cierto que hubo risas al principio, pero pronto se acabaron.
A la una de la madrugada de este domingo la estatua de la plaza de Azcárraga resultó derribada por el acto imprudente de un joven carballés de 25 años, residente en A Coruña, que se había subido a la base.
La efigie, que representa el deseo, perdió un brazo, mientras que el joven se rompió un pie, cuando ambos se precipitaron contra el empedrado, según los servicios de emergencia.
Fuentes hospitalarias informan de un fuerte traumatismo craneoencefálico que lo mantiene ingresado en la UCI, además de golpes y contusiones.
El pedestal de hierro fundido se eleva cerca de tres metros del suelo y sostenía la estatua de bronce.
El joven trepó con agilidad a ella para divertir a sus amigos, pero cometió el error de inclinarse agarrado a la efigie.
Las sujeciones de hierro fundido cedieron y tanto la escultura como el joven se desplomaron con estruendo.
Al lugar acudieron los Bomberos y la Policía Local, además de urgencias médicas, que atendieron al joven y lo trasladaron al hospital de A Coruña.
Allí le reconstruyeron el pie, pero sigue en estado grave, tanto por las lesiones de la cabeza como por la de la extremidad.
“Había tres chiquitos que estaban ahí pasándolo bien. Uno de ellos se subió a la fuente por hacer la gracia mientras los otros dos, un chico y una chica, se reían. Él se colgó de un brazo y empezó a saludar y fue entonces cuando cayó la estatua”, explicó una testigo.
“Oímos unos gritos y había un chico tirado en el suelo, con un charco de sangre alrededor”, comentó otra testigo del suceso, que apreció el brazo de la estatua en el suelo.
“Al poco ya llegaron de la Policía Local y la Nacional. Luego el coche de Coruña Infinita para limpiar, y una ambulancia”.
La obra de arte fue fundida en los talleres Dumgem de París a finales del siglo XIX (en 1870) con la forma de una esbelta joven con una túnica y un farol en la mano que representa el deseo.
Fuentes municipales confirman que la obra de arte que ahora se guarda en el depósito municipal de A Grela, “está dañada pero es recuperable”.
Desde la Asociación de Vecinos de la Ciudad Vieja, su presidente, Leonardo Méndez, lamentó lo sucedido pero se mostró comprensivo: “Una imprudencia de juventud es la que provocó este accidente. Es un hecho lamentable, pero son cosas que pasan. Espero que el chaval se recupere”.
La plaza de Azcárraga ya no es uno de los epicentros de la movida coruñesa, pero sí cuenta con bastantes bares y otros locales de hostelería.
Por eso Méndez aprovechó para reclamar de nuevo más presencia policial. “Es algo que le pedimos desde hace mucho tiempo, pero nos dicen que no hay efectivos”, se lamenta.
Aunque señala que la Ciudad Vieja cuenta con una buena hostelería, “los hosteleros no tienen por qué estar detrás de los clientes cuando están fuera de los locales”.
Esta falta de vigilancia se traduce en portales rotos, orines en las esquinas, pintadas, etcétera.
La asociación vecinal tenía previsto conmemorar los 150 años de la Fuente del Deseo en la plaza de Azcárraga en 2026, algo que puede que ya no sea posible. “A ver si se recupera para el año”, expresó Méndez.























