El cierre de la ría mata gran parte del marisco de Baldaio
Los mariscadores acudieron el martes a la laguna y pudieron extraer muy pocas almejas y berberechos

Las malas expectativas que tenían los mariscadores de la ría carballesa de Baldaio se cumplieron. Los seis meses de cierre del canal que comunica la laguna con el mar y que permite el flujo mareal mató casi todo el marisco cultivado en la ría, que tardará unos dos años en recuperarse.
Así lo comprobaron el martes tres de los cuatro mariscadores activos de Baldaio, que tras la apertura del canal a finales de la semana pasada pudieron acceder a la laguna para mariscar. “Non morreu o 100%, pero si moitísimo marisco”, lamentó el presidente de la agrupación de mariscadores Fonte de Santa Helena, Alberto Sánchez, lo que confirma su temor de que la campaña del próximo año está prácticamente perdida.
Según Sánchez, la gran cantidad de agua que acumuló la laguna durante estos meses ante la imposibilidad de vaciarse y su estancamiento, ocasionó que los bancos de cultivo de almejas estén llenos de algas, que quitan el oxígeno necesario para que los bivalvos puedan vivir. Así las cosas, solo se salvaron muy pocos ejemplares, que fueron los que pudieron mariscar el martes, sin llegar a cubrir, ni de lejos, el cupo permitido.
Las perspectivas no son halagüeñas. “Somos só catro mariscadores e a lagoa é moi grande, así que seguiremos mariscando para coller o que se poida. A diferenza é que en vez de mariscar dúas horas se cadra teremos que facer cinco e non encheremos a cupo”, explica Sánchez.

Asimismo, el presidente de la agrupación de mariscadores afirma que a partir de ahora los técnicos de la Consellería do Mar son los que deberán acudir a la ría para recoger las muestras y conocer el impacto y la mortandad real que el cierre de seis meses del flujo mareal en la ría causó en los cultivos de almejas, berberechos y longueirón. “Haberá que facer sementas e traslados, pero o peor é que a canle se seguirá pechando. Este ano pechouse xa tres veces”, señala Sánchez.
Mantenimiento frecuente
Es precisamente las acciones para evitar cierres tan prolongados lo que más preocupa a Sánchez, porque ya no solo afecta la actividad de los mariscadores, sino de todos los vecinos de la laguna, que cada vez que se tapona el canal de arena, sufren inundaciones en el entorno. En este sentido, apunta Sánchez que si bien es consciente de que se trata de un espacio protegido en el que las actuaciones permitidas son mínimas, sí se debería hacer un mantenimiento más frecuente del canal para evitar que se mantenga tanto tiempo cerrado.
“É unha zona protexida, pero é que ao final hai que facer algo. Hai que facerlle un mantemento ou polo menos actuar nas primeiras semanas despois de dar o aviso de que a canle está pechado e non estar tanto tempo sen actuar. Ao final foron seis meses de peche para unhas horas de traballo”, apunta.
Precisamente por esto se atreve a vaticinar que en los próximos meses se repetirá la situación y toda la zona volverá a estar afectada. Esto hará cada vez más difícil la extracción de marisco de la ría y mermará cada vez más la ya menguada agrupación que en un año ha pasado de ocho a cuatro mariscadores activos.











