La farmacia carballesa Maciá cede su legado a la familia Gómez Giménez
Luis Gómez y María Giménez toman las riendas del histórico establecimiento

La farmacia Maciá abrió sus puertas en 1979 con María Dolores Fernández López y José Manuel Maciá Maciá. Primero estuvieron en Agualada, después en Coristanco y finalmente se acomodaron en la calle Vázquez de Parga de Carballo. En 2004 se incorporó la segunda generación liderada por María Maciá Fernández siguiendo con el legado familiar.
Una historia que terminó ayer tras más de cuarenta años de trayectoria para comenzar, por otra parte, la historia de otra familia en Carballo, la compuesta por Luis Gómez y su mujer María Giménez, que ya han hecho de este espacio su nueva Farmacia Gómez Giménez, que ya tenían en Santa Comba y ahora trasladan más cerca de casa.“Somos os dous de Carballo e saiunos a oportunidade de traballar en Carballo e intentamos aproveitala”, comenta Luis Gómez.
Gómez es consciente de que la farmacia tiene una larga trayectoria a sus espaldas. Por eso, su principal objetivo en esta nueva etapa es estar a la altura de lo que significó la Maciá para sus clientes.
“Intentaremos manter o nivel do que foi esta farmacia e continuar dando a atención xa non só a nivel de Carballo, senón tamén a nivel de comarca; é unha farmacia que foi e que é grande, e nós volvemos ao punto de partida”, explica.
Por ese motivo, los primeros días estarán centrados en asentarse y en conocer poco a poco a las personas que entran por la puerta. “Máis adiante si que cambiaremos algún aspecto, pero queda moito para iso”, señala Gómez. Lo realmente importante ahora es que las personas vuelvan a sentirse cómodas y recuperen la confianza que tenían con la anterior dueña, María.
La prioridad es que el cambio de titularidad no suponga una ruptura, sino una transición tranquila. Su propósito es mantener siempre el enfoque en la atención al paciente y, especialmente, en las personas mayores, que son quienes más suelen acudir a este tipo de establecimientos y quienes más valoran la cercanía en el trato. “A nosa filosofía é axudar o máis que poidamos a esta xente, porque coas novas tecnoloxías hai veces que se ven un pouco abrumados”, comenta Gómez.
La cercanía como prioridad
Precisamente por eso, la cercanía y el trato humano son dos de los valores que quieren mantener como bandera en esta nueva etapa. Buscan que la gente pregunte, que pida ayuda cuando tenga dudas y que no sienta reparo en hacerlo.
Esa relación directa con los pacientes es algo que tanto Luis como María conocen bien, ya que cuentan con experiencia al frente de otras farmacias, y ayudar a la gente es una de las razones que más les reconforta en su profesión.
“Despois de seis anos estando á fronte de dúas farmacias –en Muxía y Santa Comba– a maior satisfacción é que veñan dous días despois e che digan: ‘Luis, isto que me deches funcionoume xenial’, explica. Esa respuesta de los clientes es, para ellos, una de las partes más gratificantes del trabajo diario.
La Farmacia Gómez Giménez quiere ser ese lugar de confianza al que acudir cuando surgen dudas, un espacio en el que los clientes encuentren personas accesibles y cercanas, sin la distancia que en ocasiones puede existir en otros ámbitos sanitarios debido a la saturación de pacientes. En ese sentido, quieren convertirse en un punto de seguridad para la población.
Queremos que a xente nos vexa como persoas accesibles e sen medo de preguntar cando teñan dúbidas
Uno de los mayores retos que identifica Luis Gómez en la actualidad es la concienciación sobre el uso racional de los medicamentos. No se trata solo de evitar un mal uso, sino también de combatir la falta de información o la prisa con la que, en ocasiones, se sale de una consulta médica.
El farmacéutico explica que muchas veces la gente acude a la farmacia porque no entiende exactamente qué le han recetado. Por eso, su objetivo es ofrecer tranquilidad, explicar con claridad y ayudar a comprender para qué sirve cada medicamento y cómo debe utilizarse correctamente.
Maciá cerró ayer una historia de décadas para dejar paso a otra distinta, la de la Farmacia Gómez Giménez, que asume el relevo para seguir escribiendo la historia de los establecimientos farmacéuticos en Carballo desde la cercanía y la atención a las personas.







