Una constructora carballesa opta a ejecutar la prolongación de la autovía
Vázquez y Reino, en sociedad con otra firma, es una de las once ofertas que se han presentado a la licitación de la obra

La constructora carballesa Vázquez y Reino es una de las licitadoras que opta con hacerse con el contrato millonario (36,3 millones de euros) de la prolongación de la autovía de la Costa da Morte desde el enlace de Santa Irena, en Vimianzo, hasta la AC-432, que comunica este municipio con Camariñas. En liza hay un total de once ofertas, en las que figuran 22 empresas involucradas, incluyendo las grandes constructoras a nivel nacional y autonómico.
Debido a la dimensión económica del contrato y a la complejidad técnica que supone la obra, casi todas las empresas están agrupadas en UTEs, y solo dos presentan ofertas individuales: Dragados y Copasa. En el caso de Vázquez y Reino, su oferta al contrato la presenta en conjunto con Vías y Construcciones SA. Entre las constructoras que optan a ejecutar esta obra figuran también Lopez Cao, Acciona o Ferrovial.
El proceso de adjudicación avanza con celeridad. Esta semana, la mesa de contratación abrió las segundas plicas con las ofertas técnicas, que se están encargando de evaluar técnicos de la Axencia Galega de Infraestruturas (AXI). La actuación ahora en licitación afecta a 5,8 kilómetros y se desarrollará sobre la calzada izquierda prevista en el diseño original.
El trazado discurre por el lado norte de la actual AC-552 y de los núcleos de población existentes, acercando la infraestructura hacia la franja costera. La velocidad de proyecto será de 100 km/h en el tronco principal, mientras que en los ramales de enlace se establecerán límites de entre 40 y 60 km/h. La nueva vía obligará a regular de forma específica la intersección entre la AC-552 y la AC-432 para reforzar la seguridad vial ante el previsible incremento de tráfico en el entorno urbano de Vimianzo.
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es la ejecución de tres viaductos: dos sobre el río Grande y uno sobre el río Vimianzo. En el primero de ellos ya se construyeron en fases anteriores los pilares y estribos, por lo que ahora se completará la estructura. Además, se sustituye el viaducto inicialmente previsto sobre el regato Foxo, de 136 metros de longitud, por una bóveda de 17 metros, tras constatar el escaso caudal del curso fluvial y con el objetivo de optimizar los excedentes de tierra generados en la obra y reducir costes de transporte a vertedero.
El proyecto contempla también seis pasos elevados y dos pasos inferiores para restablecer la permeabilidad transversal del territorio, así como la ampliación de uno de los pasos ya construidos en fases anteriores en el punto kilométrico 6+880, adaptándolo a la incorporación de un carril para vehículos lentos. En materia de drenaje, se revisarán hidráulicamente las siete obras de drenaje transversal ejecutadas previamente, ampliando tres de ellas.
Entre los enlaces previstos figura el de Santa Irena, que mantiene el diseño original tipo trompeta con ajustes para adaptarse a la normativa vigente, y una conexión final provisional con la AC-432 que servirá como base del futuro enlace completo de Vimianzo Norte, con rotondas y ramales preparados para el eventual desdoblamiento que llevarán al polígono industrial vimiancés.







