La carretera del borde litoral de Razo ya es de sentido único
La escollera que protegerá los taludes de A Cabreira de la erosión está casi finalizada

La carretera del borde litoral de Razo ya es de sentido único. Los trabajos que está ejecutando la Demarcación de Costas del Estado para proteger los taludes de la zona de A Cabreira de la erosión ya no se centran solo en la escollera, sino que desde hace unos días avanzan en el propia vial de acceso al arenal, que pierde ancho para dárselo a la playa.
Son unos cinco metros los que ganarán las zonas verdes y la senda peatonal a lo largo de este vial, restringiendo en gran medida el paso de los coches para quitarle presión a los taludes. De hecho, ya no se podrá aparcar en primera línea de playa desde poco después del Cordobés, y las pocas plazas de aparcamiento que quedarán en A Cabreira estarán en el margen izquierdo.
Así las cosas, este verano los que acudan a Razo deberán aparcar en la zona de la explanada o en el interior del propio núcleo de Arnados y bajar andando hasta el arenal. En lo que respecta a la escollera que protegerá los taludes, las obras ya están prácticamente al final de la playa. Hasta allí llegará, en vista de que el proyecto prevé que en la zona más alejada del núcleo – que se considera virgen–, solo se retranqueará el vial permitiendo que el proceso natural de erosión continúe sin intervención directa, dado que no compromete infraestructuras críticas.
Además de los cambios del tráfico, la actuación de Costas permitirá reorganizarán las sendas peatonales existentes para minimizar el impacto ambiental y mejorar la accesibilidad. Se instalarán pavimentos de tipo terrizo, elaborados con materiales reciclados como el vidrio, que ofrecen mayor resistencia a la lluvia y evitan la disgregación del firme. También se rehabilitarán las pasarelas de madera que actualmente están en mal estado, ampliando su anchura hasta tres metros en algunos tramos.
El proyecto también incluye la canalización de las aguas de escorrentía para evitar que sigan contribuyendo a la erosión de los taludes. Cabe recordar que este es solo el primero de los grandes cambios que habrá en Razo a medio plazo y que, en primer lugar, supondrá la eliminación de casi todo el tráfico en el borde litoral (menos para residentes) incluyendo las actuales bolsas de aparcamiento público.
Así, el planeamiento aprobado en 2023 propone ubicar los nuevos aparcamientos en la zona suroccidental del ámbito, próxima a la rotonda prevista en el PXOM que conecta el vial del puerto con el camino de Nétoma y la rúa Mar Caribe, próxima al colegio público de Razo. El espacio hoy dominado por el asfalto se convertirá en un paseo longitudinal peatonal de más de 9.200 metros cuadrados que estructurará el núcleo de Arnados, que tendrá carril bici, zonas ajardinadas y arbolado.












