Las entidades sociales de Carballo compartirán un edificio abierto a la ciudadanía y a la vanguardia arquitectónica
Los futuros inquilinos conocen el proyecto de la mano del equipo redactor

Los futuros inquilinos del edificio de entidades sociales que se construirá en Carballo conocieron este viernes el proyecto de la mano del equipo redactor. Los arquitectos Jorge García Anta y Fernando Eiroa Lorenzo, del estudio LCG Estudio de Arquitectura S.L.P., presentaron su diseño en un acto que tuvo lugar en el consistorio y que contó también con la presencia del alcalde, Daniel Pérez; la concejala de Servizos Sociais, Maica Ures; y otros miembros del gobierno local, además de representantes del tejido asociativo del municipio.
La construcción de este complejo estratégico será financiada íntegramente por la Fundación Amancio Ortega, con una inversión de 7,8 millones de euros.
Los redactores expusieron que el inmueble se concibe como un espacio público abierto a la ciudadanía e integrado en el entorno urbano. Diseñado bajo los máximos estándares constructivos y de eficiencia, el inmueble destaca por sus acabados de alta calidad y un enfoque de espacio flexible, capaz de adaptarse a las necesidades cambiantes de las entidades en el futuro.
Urbanísticamente, el complejo se conecta con el tejido carballés, generando espacios complementarios de transición, como una plaza pública concebida como una infraestructura verde, o patios exteriores.

El edificio se articula a través de un acceso genérico en planta baja y distribuye sus usos de forma eficiente y accesible aprovechando la topografía y los diferentes frentes de las calles.
Así, la planta baja, con acceso por las calles Vázquez de Parga y Darwin, albergará un gran espacio multiusos y de conferencias, un patio de luces central y las instalaciones del centro de día para enfermos de Alzhéimer, con salas de rehabilitación, psicología y atención controlada hacia un espacio exterior protegido.
En el diseño de las zonas de tránsito interiores predominan los revestimientos de madera y la entrada de luz natural filtrada.
La planta semisótano tendrá su acceso por la calle Méndel. Esta zona contará con una entrada independiente para el centro logístico, los almacenes generales y las dependencias de Cruz Roja.
Ya en las plantas superiores (torres y espacios comunes), las elevadas se dedicarán íntegramente a las salas para las asociaciones locales con una división vertical: una parte agrupará los espacios comunes del centro y la otra los individuales.
La planta alta corresponderá exclusivamente al CIM (Centro de Información á Muller), que contará con un espacio de privacidad y atención especializada en la parte superior del complejo. Estas plantas altas conectarán también con amplias terrazas comunitarias.
Desde el Concello señalan que no solo se va a ganar un espacio para acoger a las entidades sociales, sino también un nuevo referente arquitectónico.










